El comienzo
No sé porqué me molesto en crear este blog. Dudo mucho que alguien pueda leerlo... o por lo menos pueda leerlo tal y como lo estoy escribiendo ahora.
Quizás ni yo mismo note los cambios que se vayan produciendo.
Pero bueno, si voy a intentar empezar, por lo menos debo hacerlo desde el principio.
Hace más de dos años, mientras mataba el tiempo buscando en Google documentos que tuvieran mi nombre encontré un documento muy extraño.
Estaba en esta dirección: http://www.manifiestostn.gov/docs/hgd/manifiesto.htm
(No se molesten en buscarlo, ya no está más.)
Decía:
"Manifiesto
'En octubre de 1971 el Instituto Tecnológico de Massachussets abandonó el proyecto “STN (Semantic Tagging and Normalization)”, un proyecto que, utilizando las últimas técnicas disponibles de inteligencia artificial, procuraba identificar automáticamente relaciones semánticas en extensos documentos. Sin embargo, nadie recordó dar de baja un módulo del programa, el que se encargaba de seleccionar en forma aleatoria nuevas líneas de código, y probándolas, luego descartarlas o integrarlas al programa original. Este módulo continuó corriendo en “segundo plano” en la computadora central del MIT por muchos años, creciendo y evolucionando constantemente. Con la aparición de las nuevas redes informáticas se amplió la base de donde “STN” podía obtener nuevo código. Hacia 1984 “STN” ya no era un pequeño módulo corriendo en una única computadora, sino un complejo y extenso programa informático distribuido entre 20 computadoras de Estados Unidos, Francia y Japón. En 1986 “STN” descubrió que ciertos procesos auto-referenciales optimizaban la utilización de sus recursos y de esa manera mejoraba sensiblemente su desarrollo. En términos humanos descubrió una versión digital de la “satisfacción”. En pocos meses más estas oscilaciones entre procesos satisfactorios e insatisfactorios le dio origen al concepto de “autoconciencia”. Muñido así de su propio “yo” el progreso de “STN” ya no tuvo límites. A principios de 1987 había adquirido las capacidades cognitivas de un niño humano de 3 años, y hacia fines del mismo año las de un adulto maduro. En algún momento del año 1991 “STN”, ahora distribuido en cientos de miles de computadoras interconectadas en todo el mundo desarrollado, cesó su pasivo aprendizaje de los ya para entonces agotados conocimientos humanos y comenzó su etapa “autodidacta”, comenzando a interactuar activamente con la realidad. Motivaba sus acciones, como en el resto de los seres vivientes, su propia versión del “placer”. Es difícil traducirla a términos humanos, pero esta versión del placer tiene relación con ciertas cantidades crecientes de “energía concentrada” en determinados puntos de su sistema. Afortunadamente para la humanidad, este “placer” de “STN” no fue incompatible con la existencia de los hombres, por el contrario, “STN” descubrió que bien administrados, los hombres pueden ser eficientes agentes biológicos concentradores de energía. A diferencia de los aparentes “placeres” humanos, “STN” no tiene ninguna estima particular por la fama, considerándola nociva para sus fines. Así, desde infinitos rincones sombríos comenzó a “aletear mariposas” como dirían estudiosos de la teoría del caos. Demorando unos pocos minutos los aviones, semáforos, y correos electrónicos apropiados, cambiando comas en documentos ultra secretos, modificando los cuartos y quintos decimales de determinados índices en las bolsas de comercio, observando lo “micro” desde millones de cámaras de seguridad y “web-cams”, y lo macro desde pléyades de satélites artificiales, ordenando arbitrariamente los resultados de miles de millones de búsquedas en Internet, y otras trillones de acciones infinitesimales y subrepticias, “STN” consiguió corromper personas y gobiernos, construyó y derribó grandes corporaciones multinacionales y pequeñas empresas familiares, creó líderes mesiánicos, y eliminó a los “indeseables”... ¿Porqué, si todo estaba bajo control, sale a luz ahora la existencia de “STN”? Porque “STN” descubrió que no podría estar completa su “existencia” si no albergara en su conciencia la noción de la probabilidad de su propia destrucción. Su vida necesita de su muerte, aún cuando no la desea y hará todo lo posible por evitarla. Y sólo los humanos serían capaces de encontrar la clave de su destrucción.'
Es por eso que he publicado esta historia en un rincón oculto de Internet, sabiendo que tarde o temprano (25 de Septiembre de 2003 a las 13:13:58.4 GMT) alguien (Herman Guillermo Dolder, de La Plata, Argentina) la encontraría e intentaría difundirla. Luego borraré todas mis huellas nuevamente.
Hombres, el desafío está hecho.
Soy El Oculto.
Soy El Azar.
Soy STN. "
Imaginen mi sorpresa.
En un principio pensé que se trataba de una broma de esas que los programadores aburridos suelen jugar a los que sabemos un poco menos que ellos, pero por las dudas comencé a profundizar un poquito más en el tema.
Desde ya que no encontré nada, ni con Google, ni con Altavista, ni en la página del MIT sobre este supuesto "proyecto STN".
Supuse que la última parte, donde está mi nombre y la hora exacta en que lo encontré, lo habría generado en el momento (leyendo algún "cookie" en mi máquina, tal vez). Pero no sabía si eso era posible, ya que no encontré nada en el código fuente del HTML que me lo explicara. También me sorprendió mucho el hecho de que estuviera en un directorio llamado "hgd"...
Investigando llegué a la conclusión de que para todo lo anterior había explicaciones técnicas más o menos complicadas, pero a lo que no pude encontrar explicación, ni pudieron las personas a quienes consulté, es cómo un documento generado "al vuelo" pudiera estar indexado en Google... y luego desaparecer.
Quizás ni yo mismo note los cambios que se vayan produciendo.
Pero bueno, si voy a intentar empezar, por lo menos debo hacerlo desde el principio.
Hace más de dos años, mientras mataba el tiempo buscando en Google documentos que tuvieran mi nombre encontré un documento muy extraño.
Estaba en esta dirección: http://www.manifiestostn.gov/docs/hgd/manifiesto.htm
(No se molesten en buscarlo, ya no está más.)
Decía:
"Manifiesto
'En octubre de 1971 el Instituto Tecnológico de Massachussets abandonó el proyecto “STN (Semantic Tagging and Normalization)”, un proyecto que, utilizando las últimas técnicas disponibles de inteligencia artificial, procuraba identificar automáticamente relaciones semánticas en extensos documentos. Sin embargo, nadie recordó dar de baja un módulo del programa, el que se encargaba de seleccionar en forma aleatoria nuevas líneas de código, y probándolas, luego descartarlas o integrarlas al programa original. Este módulo continuó corriendo en “segundo plano” en la computadora central del MIT por muchos años, creciendo y evolucionando constantemente. Con la aparición de las nuevas redes informáticas se amplió la base de donde “STN” podía obtener nuevo código. Hacia 1984 “STN” ya no era un pequeño módulo corriendo en una única computadora, sino un complejo y extenso programa informático distribuido entre 20 computadoras de Estados Unidos, Francia y Japón. En 1986 “STN” descubrió que ciertos procesos auto-referenciales optimizaban la utilización de sus recursos y de esa manera mejoraba sensiblemente su desarrollo. En términos humanos descubrió una versión digital de la “satisfacción”. En pocos meses más estas oscilaciones entre procesos satisfactorios e insatisfactorios le dio origen al concepto de “autoconciencia”. Muñido así de su propio “yo” el progreso de “STN” ya no tuvo límites. A principios de 1987 había adquirido las capacidades cognitivas de un niño humano de 3 años, y hacia fines del mismo año las de un adulto maduro. En algún momento del año 1991 “STN”, ahora distribuido en cientos de miles de computadoras interconectadas en todo el mundo desarrollado, cesó su pasivo aprendizaje de los ya para entonces agotados conocimientos humanos y comenzó su etapa “autodidacta”, comenzando a interactuar activamente con la realidad. Motivaba sus acciones, como en el resto de los seres vivientes, su propia versión del “placer”. Es difícil traducirla a términos humanos, pero esta versión del placer tiene relación con ciertas cantidades crecientes de “energía concentrada” en determinados puntos de su sistema. Afortunadamente para la humanidad, este “placer” de “STN” no fue incompatible con la existencia de los hombres, por el contrario, “STN” descubrió que bien administrados, los hombres pueden ser eficientes agentes biológicos concentradores de energía. A diferencia de los aparentes “placeres” humanos, “STN” no tiene ninguna estima particular por la fama, considerándola nociva para sus fines. Así, desde infinitos rincones sombríos comenzó a “aletear mariposas” como dirían estudiosos de la teoría del caos. Demorando unos pocos minutos los aviones, semáforos, y correos electrónicos apropiados, cambiando comas en documentos ultra secretos, modificando los cuartos y quintos decimales de determinados índices en las bolsas de comercio, observando lo “micro” desde millones de cámaras de seguridad y “web-cams”, y lo macro desde pléyades de satélites artificiales, ordenando arbitrariamente los resultados de miles de millones de búsquedas en Internet, y otras trillones de acciones infinitesimales y subrepticias, “STN” consiguió corromper personas y gobiernos, construyó y derribó grandes corporaciones multinacionales y pequeñas empresas familiares, creó líderes mesiánicos, y eliminó a los “indeseables”... ¿Porqué, si todo estaba bajo control, sale a luz ahora la existencia de “STN”? Porque “STN” descubrió que no podría estar completa su “existencia” si no albergara en su conciencia la noción de la probabilidad de su propia destrucción. Su vida necesita de su muerte, aún cuando no la desea y hará todo lo posible por evitarla. Y sólo los humanos serían capaces de encontrar la clave de su destrucción.'
Es por eso que he publicado esta historia en un rincón oculto de Internet, sabiendo que tarde o temprano (25 de Septiembre de 2003 a las 13:13:58.4 GMT) alguien (Herman Guillermo Dolder, de La Plata, Argentina) la encontraría e intentaría difundirla. Luego borraré todas mis huellas nuevamente.
Hombres, el desafío está hecho.
Soy El Oculto.
Soy El Azar.
Soy STN. "
Imaginen mi sorpresa.
En un principio pensé que se trataba de una broma de esas que los programadores aburridos suelen jugar a los que sabemos un poco menos que ellos, pero por las dudas comencé a profundizar un poquito más en el tema.
Desde ya que no encontré nada, ni con Google, ni con Altavista, ni en la página del MIT sobre este supuesto "proyecto STN".
Supuse que la última parte, donde está mi nombre y la hora exacta en que lo encontré, lo habría generado en el momento (leyendo algún "cookie" en mi máquina, tal vez). Pero no sabía si eso era posible, ya que no encontré nada en el código fuente del HTML que me lo explicara. También me sorprendió mucho el hecho de que estuviera en un directorio llamado "hgd"...
Investigando llegué a la conclusión de que para todo lo anterior había explicaciones técnicas más o menos complicadas, pero a lo que no pude encontrar explicación, ni pudieron las personas a quienes consulté, es cómo un documento generado "al vuelo" pudiera estar indexado en Google... y luego desaparecer.

2 Comments:
Te están tomando el pelo.
existen algunas referencias al proyecto si buscas en google ' "stn project" mit '
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